Skip to main content

Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

See other formats


Iglesia Joven de la Univ. Adventista de San Pablo 

COMENTARIO DE LA LECCIÓN 



Lección 2 

(5 al 12 de Abril de 2008) 

El misterio de su divinidad 



Denis Konrado Fehiauer 



¿Ouién es Jesús para ti? Es una pregunta de orden personal. Por ello, la respuesta 
puede variar de acuerdo con la experiencia de cada individuo. Sin embargo, si tú quie- 
res saber lo que la Biblia dice acerca de determinado tema, ahí la cosa cambia. Es 
verdad que el Libro Sagrado también puede ser interpretado de acuerdo con las prefe- 
rencias personales de sus lectores y que nuestra mente finita nunca comprenderá cier- 
tas realidades eternas. Pero con toda seguridad, hay una manera más cercana a la 
realidad para entender la Persona de Cristo. Al estudiar el tema, debemos dejar de la- 
do las opiniones personales, el deseo de ser el dueño de la verdad, o las rivalidades 
que eventualmente pueden surgir cuando estamos entre los "sabios". El tema está en 
orar y leer la Biblia sin opiniones preconcebidas. 

Con respecto a Jesús, leemos: "Todas las cosas fueron hechas por Él. Y nada de 
cuanto existe fue hecho sin Él" (Juan 1 :3). Podemos encontrar algo parecido en otros 
pasajes de la Sagrada Escritura: 

1 . "Para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas, 
y para quien nosotros vivimos; y un Señor Jesucristo, por medio de quien son 
todas las cosas, y por medio de quién vivimos" {^ Corintios 8:6). 

2. "Por Él fueron creadas todas las cosas, las que están en los cielos y las que 
están en la tierra, visibles e Invisibles, sean tronos, dominios, principados o 
autoridades. Todo fue creado por medio de Él y para Él" (Colosenses 1:16). 

3. "En el pasado. Dios habló muchas veces y de muchas maneras, a nuestros 
padres mediante los profetas. Pero en estos últimos días nos habló por su 
Hijo, a quien constituyó heredero de todo, por medio de quien hizo el mundo" 
(Hebreos 1:1,2). 

Percibimos que el Hijo de Dios es anterior a todas las cosas, ya sea que pertenezcan a 
este mundo o no. Él es el origen del Universo. Los seres creados pueden modificar o 
mezclar elementos ya existentes, pero únicamente Dios puede crear algo de la nada. 

Un día. Lucifer deseó ser Dios. No estaba en su derecho. Jesús, sin embargo, "no qui- 
so aferrarse a su igualdad con Dios" (Filipenses 2:6-8). Él era igual al Padre. Nunca 
deseó lo que no poseía, ya que todo era suyo. Lo que hizo fue llegar a "vaciarse", o 
humillarse. En ese proceso, nunca dejó de ser Dios, sólo dejó de ejercer como tal. Es 



como si tú vaciaras un gigantesco globo colorido, de esos que se utilizan en las fiestas 
y los eventos. El no dejaría de ser un globo por estar desinflado, aunque vacío es un 
objeto poco interesante. 

Cristo se presentó como hombre. Escondió su divinidad debajo de su naturaleza 
humana. El hambre, el cansancio, la tristeza, la angustia, la indignación y otras cosas 
propias de la carne, formaron parte de su experiencia cotidiana. No experimentó el pe- 
cado. Sin embargo, sintió sus resultados en su propia piel. 

Cristo nunca fue orgulloso o soberbio. No obstante, en varias ocasiones hizo claras re- 
ferencias a su divinidad. Notemos lo que dicen estos pasajes: 

"Jesús les dijo: 'Os aseguro: Antes de que Abrahán existiera, Yo Soy" (Juan 



La cuestión aquí no era la edad de Jesús, sino su posición en relación a la humanidad 
pecadora, finita y limitada por el tiempo. El hizo una declaración de auto-existencia. 
Utilizó la misma frase que el Dios del Antiguo Testamento utilizó: "Dios respondió a 
IVIoisés: 'Yo Soy el que Soy'. Así dirás a los israelitas: 'Yo Soy me ha enviado a voso- 
tros'" (Éxodo 3:14). Jesús claramente se está identificando como Jehová. Sus oyentes 
entendieron su intención y por esa razón tomaron piedras para matarlo por blasfemo. 

"Luego dijo a Tomás: 'Pon tu dedo aquí, y mira mis manos. Acerca tu mano, y 
ponía en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente'. Entonces Tomás ex- 
clamó: '¡Señor mío, y Dios mío!'" (Juan 20:27, 28). 

En este versículo Cristo acepta la adoración de Tomás. Recordemos que en dos opor- 
tunidades, en el libro de Apocalipsis vemos a un ángel rechazando la adoración de 
Juan. "Yo me postré a sus pies para adorarlo. Y él me dijo: 'No hagas eso. Yo soy sier- 
vo como tú y como tus hermanos que se atienen al testimonio de Jesús. ¡Adora a Dios! 
Porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía'" (Apocalipsis 19:10). 

Notemos la razón por la cual el ángel impide que el profeta lo adore. Él era apenas un 
mensajero. Un ángel es superior a nosotros, los seres humanos, en poder físico, men- 
tal y moral. Pero desde el punto de vista de la dependencia de Dios para la vida, él y 
Juan estaban en el mismo plano de igualdad. En el momento en el que el Creador de- 
cidiera "desenchufar" el cable de la vida, si así fuera el caso, dejarían de existir. Una 
criatura no podría aceptar la reverencia de otra. Por eso, en dos oportunidades, el 
ángel insiste ante Juan: "¡Adora a Dios!". 

Sin embargo. Cristo permite que Tomás le preste reverencia y lo adore como Dios. El 
discípulo, que ya había sido incrédulo, dice: "¡Señor mío, y Dios mío!". Jesús, simple- 
mente responde: "Porque me has visto, Tomás creíste. ¡Dichosos son los que no vie- 
ron y creyeron!" (Juan 20:29). Una de dos: o Jesucristo era Dios, o un tremendo y 
mentiroso engañador. Notemos una vez más este versículo: "Entonces, tanto más pro- 
curaban los judíos matarlo, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también 
decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios" (Juan 5:18). 

Pablo, escribiendo a los hebreos, también utiliza pasajes del Antiguo Testamento, 
haciendo una de las más claras referencias con respecto a la divinidad de Jesús: "En 



cambio, al Hijo le dice: Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de equidad 
el cetro de tu reino" (Hebreos 1 :8). 

La lección también analiza la expresión "Unigénito". En los pasajes bíblicos presenta- 
dos en la lección correspondiente al IVIartes, vemos que "Unigénito" destaca el hecho 
de que el hijo de la viuda de Naín, la hija de Jairo y el niño poseído por el demonio con 
el que se encontraron al pie del monte de la Transfiguración (Lucas 9:38) no tenían 
hermanos. Por lo tanto, eran únicos. El énfasis no está en su generación, nacimiento u 
origen, sino en su singularidad. Lo que quiere decir que, si ellos morían, a sus padres 
no les quedaría ninguna opción más. No habría nadie más en calidad de hijos suyos. 
Podríamos también agregar a estos ejemplos a Isaac. "Cuando Abrahán fue probado, 
por la fe ofreció a Isaac. El que había recibido las promesas, estuvo a punto de ofrecer 
a su hijo único" (Hebreos 11:17). Isaac no fue el único hijo engendrado por Abrahán. 
Ismael ya había nacido hacía un buen tiempo. La conclusión que extraigo es que 
"Unigénito", también en el caso de Isaac, significa que él era el único en su especie: el 
hijo de la promesa. Lo mismo se aplica a Cristo. El no es necesariamente el único en- 
gendrado o nacido de Dios. En verdad Él era el Único en su categoría: Dios en carne 
humana. No hubo ninguno semejante a Él, ni tampoco lo habrá. 

Conclusión 

Si el Hijo del Hombre era también el propio Dios, está explicado porque pudo atravesar 
el valle de la muerte eterna en aquél viernes, sábado y domingo en la mañana mien- 
tras estuvo en el sepulcro. Tenía vida en sí miso. Y Dios volvió a tomara. "Por eso me 
ama el Padre, porque yo doy mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino 
que yo la doy de mí mismo. Tengo poder para darla, y poder para volverla a tomar. Es- 
te mandato recibí de mi Padre" (Juan 10:17, 18). 

Cristo sustituyó a toda persona que desea salir del sepulcro. El descanso eterno será 
únicamente para aquellos que no crean en Aquél que vino al mundo para ser uno de 
nosotros, y al mismo tiempo, nunca dejó de ser Él mismo: Jesús, nuestro Salvador, y 
nuestro Señor; hijo de María, Dios en carne humana. 

Alabado sea su nombre. 

Denis Konrado Fehiauer 
Pastoral Universitaria Universidad Adv. de San Pablo 

Traducción: Rolando D. Chuquimia 
© RECURSOS ESCUELA SABÁTICA 



RECURSOS ESCUELA SABÁTICA 

http://ar.groups.yahoo.com/group/Comentarios_EscuelaSabatica 

http://groups.google.com.ar/group/escuela-sabatica?hl=es 

Inscríbase para recibir recursos gratuitos para la Escuela Sabática